
La Parisina abre en Texas e impulsa su transformación digital
La cadena mexicana inicia su expansión en Estados Unidos de la mano de SONDA y despliega un modelo digital orientado a la eficiencia.
La Parisina dio un paso estratégico al abrir su primera tienda en Estados Unidos, en McAllen, Texas. La expansión marca la entrada formal de la cadena mexicana al mercado estadounidense y abre una nueva etapa en su modelo de crecimiento, respaldada por un proceso de transformación digital desarrollado en alianza con SONDA.
La apertura en Texas forma parte de una estrategia orientada a fortalecer la escalabilidad operativa y consolidar un ecosistema omnicanal capaz de sostener operaciones en nuevos mercados.
En este proceso, SONDA participa como socio tecnológico para modernizar la infraestructura en tienda y robustecer los sistemas operativos de la cadena. La compañía implementó su solución de Autocobro con el objetivo de optimizar los procesos de pago y reducir fricciones en el punto de venta. La integración de estas herramientas se realizó desde el inicio de la operación en Estados Unidos.
Tecnología como habilitador de escala
Para SONDA, el proyecto amplía su presencia en el sector minorista y refuerza su posicionamiento como proveedor de servicios de transformación digital en América Latina y Norteamérica.
La incorporación de soluciones de autocobro se enmarca en una tendencia del retail orientada a operaciones más eficientes y modelos capaces de absorber picos de demanda sin incrementar de forma proporcional la estructura de costos. En proyectos de expansión internacional, este tipo de infraestructura tecnológica se convierte en un componente operativo desde la apertura.

Una marca histórica ante un nuevo mercado
Fundada en 1933 con la apertura de su primera tienda en el Centro Histórico de la Ciudad de México, La Parisina es una cadena 100% mexicana especializada en telas, mercería, artículos para el hogar y materiales para manualidades. A lo largo de su trayectoria, la compañía consolidó una red de 400 sucursales distribuidas en las 32 entidades federativas del país, de acuerdo con información institucional, y mantiene una presencia que supera las 500 tiendas en México según cifras corporativas recientes.
La empresa inició un proceso de expansión nacional a partir de la década de 1970, con aperturas adicionales en la capital y posteriormente en ciudades como Guadalajara, Tampico y Puebla, antes de alcanzar cobertura nacional.
Con su llegada a Texas, la compañía traslada ese modelo al mercado estadounidense, apoyada en una infraestructura tecnológica diseñada para operar en entornos competitivos y con mayores exigencias de eficiencia.



