La moda global se congela, pero México sorprende
Basado en datos de Euromonitor y la ANTAD, un análisis del equipo de redacción de Retailers Magazine revela que, mientras la moda global se congela, las tiendas departamentales y especializadas en México sorprenden con su crecimiento.
El mercado mundial de la moda atraviesa un enfriamiento pero a México no le llega. Tras años de incertidumbre y volatilidad, la industria de la indumentaria y el calzado apenas logra sostenerse con un crecimiento anual del 4% hasta 2026, según las previsiones de Euromonitor.
En números fríos, el sector cerrará 2025 con un volumen global de 1.76 billones de euros (unos 1.9 billones de dólares), lo que representa un modesto avance de apenas 4% frente a 2024. Para 2026, el pronóstico es aún menos alentador: 1.84 billones de euros (cerca de 2 billones de dólares), con un alza muy similar. En otras palabras, ni el crecimiento de potencias emergentes como India u Oriente Medio será suficiente para compensar la debilidad del consumo en los mercados maduros.
La explicación no es un misterio: la incertidumbre internacional —desde tensiones arancelarias hasta la pérdida de atractivo de la moda frente a otras categorías de consumo— ha golpeado la confianza del consumidor. Hoy, el gasto per cápita en moda se sitúa en 216 euros (233 dólares), apenas 3% más que en 2024.
Sin embargo, mientras el mundo congela sus vitrinas, en México las tiendas departamentales han dado una sorpresa.
México nada contra corriente
De acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), agosto de 2025 rompió la inercia de un consumo debilitado en meses previos. Ese mes, las ventas a Tiendas Iguales crecieron 7.6%, y a Tiendas Totales se dispararon 10.1% respecto a agosto de 2024.
El repunte tiene protagonistas claros:
- Departamentales: +16.8% a Tiendas Iguales y +18.3% a Totales.
- Especializadas: +3.9% a Tiendas Iguales y +7.4% a Totales.
En un entorno global de cautela, este dinamismo resulta inesperado. Más aún si se recuerda que julio había mostrado debilidad, con avances mucho más modestos. El “golpe de timón” de agosto habla de un consumidor mexicano dispuesto a responder a promociones, eventos de temporada y a la búsqueda de bienes duraderos en los pisos de venta.
Al cierre
El contraste entre el estancamiento global y el repunte mexicano abre preguntas interesantes:
- ¿Se trata de un fenómeno pasajero o del inicio de un ciclo de recuperación del retail en México?
- ¿Podrá el formato departamental sostener este ritmo de doble dígito, o veremos un efecto espejismo propio de la temporalidad?
Lo cierto es que, mientras el mundo de la moda congela su crecimiento, México se permite un respiro optimista en el consumo físico. En un escenario internacional cada vez más incierto, la sorpresa está en los aparadores nacionales: allí donde las tiendas departamentales y especializadas no solo resisten, sino que crecen con fuerza.
Y con la temporada de Black Friday, Cyber Monday y Navidad a la vuelta de la esquina, el reto es aún mayor: las empresas que apuesten por tecnología y personalización serán las que logren capturar el mayor potencial de una temporada que promete ser histórica para el retail mexicano.



