Pagos sin fricción, la nueva ventaja competitiva
Opina Juan Jorge Soto, director general de Nuvei en Latinoamérica, sobre por qué 2026 representa una oportunidad estratégica para modernizar el ecosistema de pagos en el retail mexicano.
El retail mexicano entra en la segunda mitad de la década con una fortaleza clara: la demanda. Análisis recientes del ecosistema de pagos y comercio digital en Latinoamérica muestran que México se posiciona entre los mercados de mayor crecimiento, impulsado por la adopción del comercio móvil, la expansión del eCommerce y la creciente participación del comercio transfronterizo. Este dinamismo refleja cambios estructurales tanto en los hábitos de consumo como en la adopción tecnológica (pagos sin fricción).
En paralelo, el ecosistema de pagos en México es más diverso y sofisticado. Tarjetas de débito, billeteras digitales, pagos en tiempo real y soluciones híbridas conviven en un mismo entorno, ampliando el acceso al consumo y redefiniendo las expectativas de los usuarios. Sin embargo, esta diversidad también incrementa la complejidad operativa del retail, que debe garantizar experiencias de pago ágiles, seguras y confiables, incluso en escenarios de alta demanda.
Grandes eventos deportivos
Los grandes eventos deportivos que llegarán al país en 2026 intensificarán estas dinámicas. La concentración de transacciones en periodos cortos y la presencia de consumidores locales e internacionales con expectativas similares —rapidez, simplicidad y confianza— obligarán al sector a anticipar decisiones clave en infraestructura y experiencia de pago que, en otras circunstancias, podrían haberse postergado. Bien ejecutadas, estas decisiones no solo responderán a una necesidad puntual, sino que pueden convertirse en un catalizador de modernización duradera.
Desde una perspectiva económica y tecnológica, el desafío no es únicamente absorber el aumento en la demanda, sino hacerlo sin fricción. Escalar la infraestructura, asegurar la aceptación de métodos de pago internacionales y fortalecer los mecanismos de prevención de fraude serán condiciones esenciales para operar con eficiencia en entornos de alta presión, sin comprometer la experiencia del consumidor.
En este contexto, 2026 representa una oportunidad única para el retail mexicano. Prepararse para estos eventos será fundamental, pero el verdadero valor radicará en aprovechar esta transformación como una inversión estratégica de largo plazo. Aquellos comercios que prioricen una infraestructura de pagos resiliente, flexible y adaptada a un consumidor cada vez más digital y global estarán mejor posicionados para competir y crecer en los próximos años.
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