2025BEST: Walmart y 3B: caminos distintos, mismo objetivo
Opina Darinel Becerra, director editorial de Retailers Magazine, sobre el choque estratégico entre ambos modelos de retail y su impacto en el mercado mexicano.
En el mapa del retail mexicano se está trazando una escena peculiar: mientras Walmart México consolida su presencia desde la sofisticación omnicanal, Tiendas 3B avanza con una velocidad casi inédita, empujada por la simple —pero contundente— premisa del precio bajo todos los días.
Los resultados del tercer trimestre de 2025 confirman que ambos jugadores crecen, pero lo hacen desde filosofías opuestas. Walmart reporta ingresos en México con un alza de 5.6%, un ecosistema digital que se expande a 23.5 millones de usuarios activos y un eCommerce que avanza 19% en GMV durante los primeros nueve meses del año.
3B, por su parte, sorprende con un aumento de 36.7% en ingresos trimestrales y un extraordinario crecimiento de 17.9% en ventas mismas tiendas, impulsado por 131 aperturas solo en tres meses. Dos modelos, dos velocidades y un mismo objetivo: capturar al consumidor mexicano en un contexto donde la sensibilidad al precio marca el ritmo del gasto.
Walmart apuesta por el ecosistema; 3B, por la expansión a toda costa
Lo que hoy diferencia a Walmart y a 3B no es únicamente su tamaño, sino la forma en que han decidido crecer.
Walmart privilegia un plan de largo plazo basado en tres pilares que Cristian Barrientos Pozo repite como mantra: precio, disponibilidad y omnicanalidad. La compañía puede darse este lujo porque opera con estructuras maduras: más de 1,370 tiendas habilitadas para entregas On-Demand, un Marketplace que aumenta 31% su oferta de SKUs, servicios financieros que crecen 149% en créditos y un margen EBITDA que, aunque se ajusta, sigue positivo.
El caso de Tiendas 3B es radicalmente distinto. Su modelo depende de la expansión territorial y de la eficiencia operativa extrema. En 12 meses ha sumado 528 tiendas y ya opera 3,162 unidades, casi alcanzando a Walmart México en número de puntos de venta. Pero ese ritmo tiene costo: la empresa reportó una pérdida neta de 1,424 millones de pesos, arrastrada por un fuerte gasto no monetario de compensaciones accionarias. Aun así, el EBITDA ajustado crece 43.6% y muestra que el negocio, sin efectos contables, está ganando tracción.
La sofisticación omnicanal o el dominio del territorio
El contraste más nítido entre ambas cadenas surge al observar en qué terreno compiten mejor. Walmart domina las zonas urbanas de ingreso medio y alto, donde su propuesta omnicanal —del Supercenter a Sam’s, del Marketplace a los programas de salud— ofrece conveniencia, precio y un ecosistema de servicios difícil de replicar.
El consumidor que combina compras en línea, entregas express y fidelidad a marcas propias encuentra en Walmex una plataforma que evoluciona con disciplina.
3B, en cambio, se consolida como la tienda del día a día para el bolsillo más sensible. Su surtido reducido, logística directa y estructura ligera permiten ofrecer precios que redefinen la expectativa del consumidor popular. Allí donde cada peso cuenta, el hard discount se vuelve no solo competitivo, sino casi inevitable. No es casualidad que 3B ya hable abiertamente de operar 14,000 tiendas: su visión del país es granular, de proximidad absoluta, de presencia en cada barrio, colonia y periferia.
Coexistencia, competencia y un mercado que exige más a todos
La pregunta no es si Walmart o 3B “ganarán” esta carrera, porque ambas empresas están construyendo victorias distintas.
Walmart gana desde la sofisticación: fortalece márgenes, profundiza su ecosistema digital y se ancla en un modelo capaz de generar rentabilidad mientras invierte. 3B gana desde el volumen: avanza como una fuerza territorial que redefine el valor del dinero en la compra esencial, incluso sacrificando utilidad en el corto plazo para cimentar una red nacional sin precedentes.
Si algo deja claro este 3T25 es que el consumidor mexicano ha cambiado y seguirá cambiando: quiere precio, pero también conveniencia; quiere cercanía, pero también canales digitales; exige disponibilidad, pero premia a quien simplifica su vida diaria.
En ese contexto, Walmart y 3B no solo compiten: se obligan mutuamente a evolucionar. La batalla por el gasto cotidiano ya no se libra entre formatos, sino entre visiones de país. Y México, con su diversidad económica y territorial, aún tiene espacio —y demanda— para ambos modelos. El desafío será ver cuál de los dos logra anticiparse mejor a un consumidor que cada vez compra distinto, gasta distinto y decide distinto.



