“Los aranceles forzaron el reset que la moda evitaba”
Lawrence Lenihan en "The Business of Fashion": “Los aranceles no son una crisis, son una oportunidad para reinventar la moda”.
En una colaboración reveladora publicada esta semana en The Business of Fashion, el influyente inversionista y pensador de la industria Lawrence Lenihan lanza una declaración contundente: los aranceles están forzando a la moda a mirar de frente una verdad que durante años se negó a aceptar. Su columna de opinión, titulada “Fashion’s Reset: What Tariffs Are Forcing Us to Finally Fix”, no solo denuncia las fallas estructurales del sistema actual, sino que también traza una hoja de ruta hacia una industria más inteligente, ágil y humana.
Lenihan sostiene que los aranceles no han creado una crisis en la moda, sino que han hecho evidente una que ya existía. Con márgenes colapsando y los costos de inventario disparados, la vieja ilusión de un sistema funcional ha quedado al descubierto.
“Lo que hemos tolerado como normal —fabricar producto por adelantado y rezar para que se venda— siempre fue un error estructural. Los aranceles solo hicieron que ese error fuera imposible de ignorar”, señala el autor.
No se trata de un simple ajuste
Lejos de proponer un simple ajuste, Lenihan plantea un cambio de paradigma: dejar atrás un sistema roto y construir uno nuevo desde sus cimientos. Imagina una industria donde la producción ocurre solo cuando hay demanda, donde las fábricas son redes descentralizadas y adaptativas, y donde la inteligencia artificial no es un lujo, sino el tejido conectivo que une al creador con el consumidor en tiempo real.
“Lo que estamos viendo no es una crisis. Es una oportunidad para la reinvención”, afirma Lenihan. En su visión, el futuro de la moda no está en hacer lo mismo más rápido, sino en cambiar la dirección por completo. Las marcas que sobrevivirán no serán las más grandes, sino las más alineadas con sus consumidores, con sus valores y con el mundo actual.
Con una mezcla de urgencia y optimismo, la columna concluye con una llamada clara: abandonar los mitos que la moda ha perpetuado y abrazar un nuevo sistema —inteligente por diseño, sostenible por estructura y equitativo por defecto. “Los aranceles no hicieron la moda más difícil. Hicieron inevitable su transformación.”
En un momento en que la industria lucha por adaptarse a nuevas realidades políticas, económicas y ambientales, la voz de Lenihan se alza como un faro para quienes no solo quieren sobrevivir, sino construir algo mejor.
Una nueva lógica para una nueva industria ha comenzado. Y, como Lenihan invita: vamos a construirla.



