
La nueva ruta del emprendedor mexicano
Opina Juan Carlos Molina, director general de GS1 México, sobre cómo el código de barras representa la puerta de entrada al comercio formal. Síguelo en @GS1_Mx y escríbele a [email protected]
Hoy, más que nunca, emprender en México significa recorrer un camino lleno de oportunidades, pero también de grandes retos. La pasión, la creatividad y la perseverancia son cualidades que distinguen al emprendedor mexicano. Sin embargo, en un entorno de alta competencia y de transformación digital acelerada, estos atributos ya no son suficientes para garantizar el éxito.
Para que un producto pueda transitar desde la fábrica, la cocina o el pequeño taller familiar hacia los anaqueles de un supermercado, una tienda departamental o una plataforma digital, es necesario recorrer un proceso de profesionalización que va mucho más allá de contar con un buen producto.
En GS1 México lo hemos comprobado, acompañando durante casi cuatro décadas a miles de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) que han transformado sus ideas y sueños en productos terminados listos para competir en el mercado formal. El primer paso de esa ruta es, sin duda, la obtención de un código de barras.
Lejos de ser un simple requisito comercial, el código de barras representa la puerta de entrada al comercio formal. Este identificador único, universal y estandarizado —nombrado por la BBC como uno de los 50 inventos que construyeron la economía moderna— permite a los productos integrarse a los sistemas de inventarios, logística y puntos de venta de las grandes cadenas comerciales y marketplaces.
Pero el código de barras es solo el inicio de un proceso mucho más amplio y necesario para que los emprendedores y productores mexicanos compitan en igualdad de condiciones. Registrar la marca, desarrollar un empaque atractivo y funcional, cumplir con las tablas nutrimentales y con las normativas vigentes son pasos indispensables para que un artículo destaque tanto en los puntos de venta físicos como en los anaqueles digitales.
En la actualidad, las marcas deben apostar por estrategias de negocio online y offline, ya que los consumidores mexicanos están cada vez más conectados, informados y exigentes. Buscan mercancías no solo en las tiendas físicas, sino también en plataformas de comercio electrónico, aplicaciones de entrega a domicilio y redes sociales. Por ello, el punto de venta se ha convertido en omnicanal, y los emprendedores deben prepararse para que sus productos estén disponibles en todos los canales donde sus consumidores los esperan.
Sin embargo, lograr esta presencia omnicanal no es solo cuestión de logística o tecnología. Requiere que los emprendedores desarrollen lo que hoy se conoce como power skills: habilidades humanas y de liderazgo esenciales para navegar la complejidad de los negocios actuales. La comunicación efectiva, la negociación, la adaptabilidad, el pensamiento estratégico y la capacidad de colaboración se han vuelto tan importantes como el conocimiento técnico.
El lenguaje global de los negocios
Desde GS1 México hemos detectado que aquellos emprendedores que invierten en su desarrollo personal y empresarial tienen mayores probabilidades de éxito y sostenibilidad. Ante este contexto, diseñamos nuestros Programas de Profesionalización con el objetivo de que los emprendedores se capaciten en temas como transformación digital, trazabilidad, marketing digital, normativas de calidad, comercio electrónico y etiquetado correcto. Esta preparación no solo abre puertas, sino que evita errores costosos y fortalece la competitividad.
Cabe destacar que ningún emprendedor debe recorrer este camino en solitario. La colaboración y el networking son claves para avanzar más rápido y con mayor solidez. Construir alianzas, intercambiar experiencias y apoyarse en organismos empresariales, aceleradoras de negocio, programas de gobierno y centros de emprendimiento permite que las Mipymes accedan a información, recursos y oportunidades que de otra manera serían inalcanzables.
Hoy más que nunca, la profesionalización de los productos y el fortalecimiento de las capacidades emprendedoras son los cimientos para aprovechar el momento histórico que vive México. El fenómeno del nearshoring, la relocalización de cadenas de suministro y el renovado interés por los productos “Hechos en México” abren ventanas de oportunidad que no podemos desaprovechar.
Por otra parte, estamos comprometidos a seguir acompañando a los emprendedores en esta ruta. Desde la capacitación en estándares globales hasta iniciativas como Fábrica de Negocio, donde Mipymes y emprendedores mexicanos pueden entablar mesas de negociación con compradores de las principales cadenas comerciales y plataformas digitales, trabajamos para que cada vez más productos orgullosamente mexicanos estén presentes en más hogares, generando empleo, bienestar y desarrollo para el país.
El reto es grande, pero también lo son la capacidad y el talento del emprendedor mexicano. Con las herramientas adecuadas, tecnología, procesos, mejores prácticas, acompañamiento institucional y una mentalidad de evolución constante, la ruta del código de barras al punto de venta omnicanal se convierte en una meta alcanzable.
Hoy es momento de profesionalizarse, de capacitarse, de colaborar y de atreverse a competir en los mercados locales e internacionales. Porque detrás de cada producto que llega al anaquel hay una historia de esfuerzo, disciplina e innovación. Y detrás de cada código de barras hay una oportunidad real de crecimiento.
El éxito del emprendedor mexicano empieza aquí: en el camino de la formalidad, la profesionalización y la integración al mercado omnicanal. En GS1 México estamos listos para recorrer ese camino juntos.



