Cada cuatro años, el consumo juega al ritmo del fútbol
El Mundial impulsa ventas, modifica rutinas y transforma la experiencia del hogar y el retail.
El consumo en México registra aumentos recurrentes durante la Copa del Mundo de Fútbol: en Rusia 2018, las transacciones de alcohol y cerveza crecieron hasta 35% los fines de semana con la Selección jugando, mientras que en Qatar 2022 las bebidas alcohólicas subieron 4% y las no alcohólicas 6% frente a un año regular; además, el partido México–Argentina reunió a 16.5 millones de espectadores y elevó el ticket de tiendas de barrio hasta 22% durante el encuentro, de acuerdo con NielsenIQ (NIQ).
El análisis de NIQ sobre los mundiales de 2010 a 2022 muestra que el comportamiento del consumidor se ajusta al calendario futbolístico. En Sudáfrica 2010, durante la semana de cuartos de final, las ventas de cerveza en autoservicio alcanzaron niveles récord en un partido disputado en domingo. Para Brasil 2014, el 79% de los aficionados vio los encuentros en casa y el canal tradicional concentró compras: 61% de los tickets incluyó refrescos, 55% botanas y 45% cerveza.
El hogar como centro de consumo y convivencia
“El Mundial no solo incrementa el consumo: transforma temporalmente los hábitos dentro de los hogares. En Rusia 2018 vimos cambios en rutinas matutinas, mayor dependencia de promociones y una adopción acelerada de aplicaciones de envío”, señaló Laura Calderón, Líder de Customer Success Retail en NielsenIQ México.
En Rusia 2018, el 80% de los hogares siguió el torneo y el 60% reportó convivencia familiar en torno a los partidos de la Selección. Los horarios matutinos llevaron a que 14% modificara su rutina alimentaria; 77% eligió papas como snack y 43% respondió a promociones, mientras 21% lo hizo a incentivos como regalos. Uno de cada diez hogares incrementó el uso de aplicaciones de entrega y 33% recibió invitados para la final. En el canal tradicional, las ventas se desplazaron hacia la noche: la mitad ocurrió después de las 18:00 horas.
Del consumo en casa al auge de la experiencia fuera del hogar
Para Qatar 2022, NIQ identificó un cambio hacia el consumo fuera del hogar: 74% planeó acudir a establecimientos para ver los partidos y 95% seguiría el torneo aun sin la Selección Mexicana. Bares y espacios en azoteas concentraron la preferencia, con asistencia junto a amigos (74%), familiares (52%) y colegas (33%). Durante el juego México–Argentina, cervezas y botanas elevaron su participación de 21% a 23% del valor de ventas frente a un sábado promedio; el ticket del día fue de 46.80 pesos y durante el partido alcanzó 47.74 pesos.
Según NIQ, el patrón se repite cada cuatro años: incrementos en categorías de bebidas y botanas, ajustes en horarios de consumo y mayor actividad en el canal tradicional. La empresa señala que, con México como sede en 2026, se prevé una intensificación de estas variaciones en el consumo.



