En la temporada de mayor actividad para el sector retail, los fraudes en comercio electrónico se incrementan en México, impulsados por ataques más automatizados, identidades falsas y el uso de deepfakes. De acuerdo con información de Sumsub, estos factores representan riesgos para la operación, la rentabilidad y la experiencia del cliente en el comercio digital.
Según el Reporte de Identidad de Fraude 2025-2026 de Sumsub, el fraude con deepfakes registró un crecimiento interanual de 484% en México. A nivel global, el fraude sofisticado aumentó 180% entre 2024 y 2025. Estos ataques se caracterizan por su alta precisión y por estar dirigidos a sistemas de alto volumen, lo que reduce la efectividad de los controles tradicionales.
Javier Herrera Zumztein, director de Preventa de Monitoreo de Transacciones en Sumsub, señaló que “el fraude se ha profesionalizado, industrializado y automatizado. Los atacantes operan como organizaciones completas, con infraestructura propia, acceso a datos filtrados y herramientas capaces de vulnerar sistemas en minutos”.
Menos intentos pero más sofisticados
Aunque México reportó una disminución interanual en su tasa general de fraude, que se ubicó en 1.3%, Sumsub indica que esta cifra no refleja el crecimiento de modalidades más complejas. El reporte advierte que el riesgo ya no se limita a la cantidad de intentos, sino al nivel de sofisticación de cada ataque.
El análisis de Sumsub señala que el riesgo en el eCommerce no se concentra únicamente en el punto de pago, sino a lo largo de todo el recorrido del cliente. En este contexto, la firma plantea la necesidad de gestionar la identidad y el riesgo de forma continua, desde el registro hasta las interacciones posteriores a la compra.
Principales tipos de fraude
Entre los principales tipos de fraude que afectan al retail digital en México se encuentran el robo de identidad tradicional, el fraude sintético, los deepfakes y el fraude impulsado por IA, la automatización mediante bots, la apertura masiva de cuentas falsas, el fraude en devoluciones, la apropiación de cuentas (ATO) y la ingeniería social avanzada.
El reporte también identifica la aparición de agentes de fraude autónomos impulsados por inteligencia artificial, capaces de generar documentos falsos, producir videos deepfake, simular interacciones humanas y ejecutar operaciones completas con mínima intervención humana.
Para enfrentar estos riesgos, Sumsub señala que las empresas de retail requieren tecnologías de validación documental y biométrica en tiempo real, detección de deepfakes, análisis de comportamiento basado en IA, reglas antifraude adaptativas y monitoreo continuo durante todo el ciclo de vida del cliente. De acuerdo con la firma, estas medidas permiten diferenciar a clientes legítimos de intentos de fraude sin incrementar fricción en el proceso de compra.



