39 días de fútbol: un reto logístico para el retail
Opina Paty López, directora sénior de Soluciones en RELEX Solutions, sobre cómo el torneo de fútbol más importante del mundo pondrá a prueba la capacidad de planeación, abastecimiento y pronóstico de demanda de supermercados y tiendas de conveniencia durante 39 días de consumo imprevisible.

México será uno de los anfitriones del torneo de fútbol más grande del mundo, un evento que traerá consigo 39 días de actividad con una demanda alta e imprevisible para los retailers en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, así como en otros mercados donde la participación de los aficionados impulsará picos de consumo.
A diferencia de los aumentos estacionales, a los que los comercios están más acostumbrados, se trata de una serie de picos bruscos y localizados que dependen de los calendarios de los partidos, el rendimiento de las selecciones y los lugares que elijan los aficionados para ver los encuentros. La mayor parte de esa demanda no provendrá de los estadios.
Históricamente, alrededor del 70 % de los espectadores ve los partidos desde casa. Esto traslada la demanda directamente a supermercados y tiendas de conveniencia, donde las compras incluyen cerveza, refrescos, botanas, alimentos congelados y productos frescos como aguacates y limones. Durante torneos anteriores, estas categorías registraron importantes incrementos en las ventas, que con frecuencia se concentraron en las horas previas al silbatazo inicial.
Durante el torneo de 2018 en Rusia, la industria alimentaria de México registró aumentos significativos en las ventas, con las botanas saladas a la cabeza del consumo. Para 2026, los distribuidores de los mercados anfitriones ya proyectan incrementos en las ventas de bebidas de entre el 10 % y el 20 %, mientras que algunas marcas líderes de categoría esperan aumentos de entre el 30 % y el 40 %.
Para los retailers, la oportunidad es evidente. Pero también lo es el riesgo.
¿Por qué es tan difícil pronosticar la demanda durante el torneo?
Los métodos tradicionales de pronóstico se basan en patrones históricos. Se apoyan en datos de ventas pasadas, tendencias estacionales y cambios graduales en la demanda. Sin embargo, un evento futbolístico global de esta magnitud no sigue esas reglas.
La demanda durante el torneo depende de una combinación de factores que cambian diariamente:
- Calendarios de partidos y horarios de inicio.
- Selecciones que participan y sedes donde juegan.
- Actividad de los aficionados cerca de estadios y fan zones.
- Condiciones climáticas.
- Sentimiento social y nivel de entusiasmo conforme avanzan las selecciones.
Un partido de la Selección Mexicana en Guadalajara generará un perfil de demanda muy distinto al de un encuentro entre semana entre dos selecciones con menor afinidad local. Además, los partidos de las fases finales suelen generar mayores niveles de audiencia y participación, lo que amplifica los picos de consumo en comparación con los encuentros de la fase de grupos.
Si México avanza en el torneo, cada victoria podría impulsar aún más la demanda en los partidos posteriores. No se trata de curvas suaves, sino de picos abruptos.
Para los planificadores que utilizan herramientas tradicionales o procesos basados en hojas de cálculo, las señales de demanda suelen hacerse visibles en los datos de ventas cuando ya es demasiado tarde para reaccionar.
El costo de equivocarse
En un periodo de apenas 39 días, existe muy poco margen de error.
Si se subestima la demanda, los anaqueles quedarán vacíos justo cuando los consumidores estén listos para comprar. Esto se traduce en ingresos perdidos y clientes frustrados que podrían no regresar.
Por el contrario, si la previsión es excesiva, los comercios podrían terminar con un excedente de inventario una vez concluido el torneo, especialmente en categorías de productos frescos con una vida útil limitada. Esto inmoviliza capital de trabajo y aumenta el desperdicio.
El retail alimentario ya opera con márgenes ajustados. Durante un evento de alta intensidad, cualquier error en la gestión del inventario se magnifica. El verdadero desafío consiste en comprender dónde y cuándo se producirá la demanda, hasta el nivel de cada tienda.
De la planificación reactiva a la detección de la demanda
Aquí es donde la detección de demanda basada en inteligencia artificial de RELEX Solutions cambia las reglas del juego.
En lugar de depender únicamente de las ventas históricas, los modelos de IA utilizan una amplia variedad de señales externas y actualizan continuamente los pronósticos conforme cambian las condiciones. Para un evento como el torneo de fútbol más importante del mundo, esto incluye datos estructurados, como los calendarios de partidos, y señales no estructuradas, como las tendencias en redes sociales.
Los sistemas de IA pueden:
- Anticipar picos de demanda vinculados a partidos y selecciones específicas.
- Ajustar los pronósticos dinámicamente conforme evolucionan los resultados del torneo.
- Diferenciar la demanda a nivel tienda según la cercanía a estadios o fan zones.
- Incorporar variables locales como el clima o la hora del día.
Esto permite a los retailers pasar de una planificación reactiva a una planificación proactiva.
Por ejemplo, las tiendas cercanas a los estadios pueden requerir niveles de inventario significativamente mayores en los días de partido, mientras que las ubicadas en zonas residenciales pueden experimentar una mayor demanda asociada al consumo en el hogar. La IA puede identificar estos patrones con anticipación y recomendar asignaciones de inventario más precisas.
Como ya ocurre en diversas operaciones de supermercados, la planificación basada en IA combina múltiples fuentes de información para generar pronósticos precisos y planes de inventario viables que serían prácticamente imposibles de gestionar de manera manual.
Llevar los productos correctos a las tiendas correctas
La precisión a nivel agregado no es suficiente. La ejecución ocurre en el anaquel.
Los minoristas deben garantizar que la combinación adecuada de productos esté disponible en cada ubicación. Esto implica no solo incrementar el inventario total, sino distribuirlo correctamente a lo largo de toda la red.
La IA ayuda a los retailers a:
- Ajustar el inventario de cada tienda según los patrones de demanda locales.
- Alinear las promociones con los picos de tráfico esperados.
- Coordinar el reabastecimiento para mantener la disponibilidad de productos de alta rotación.
- Reducir el desperdicio al evitar excesos generalizados de inventario.
Este nivel de precisión resulta especialmente relevante en los productos frescos, donde tanto la disponibilidad como la merma impactan directamente en la rentabilidad. Un mejor pronóstico y decisiones de abastecimiento más acertadas pueden reducir el desperdicio y, al mismo tiempo, mejorar la disponibilidad en los estantes, un equilibrio fundamental para el desempeño del retail alimentario.
Anticiparse al futuro de la demanda
El torneo de fútbol de 2026 es un ejemplo de alto impacto, pero refleja una transformación más amplia.
La demanda es cada vez más impulsada por eventos, influenciada por momentos culturales, tendencias sociales y comportamientos en tiempo real. Desde grandes competiciones deportivas hasta tendencias gastronómicas virales, los picos pueden surgir rápidamente y desaparecer con la misma velocidad.
Los retailers que continúen dependiendo de ciclos de planificación rígidos tendrán dificultades para seguir el ritmo de estos cambios acelerados. En contraste, aquellos que adopten la detección de demanda impulsada por inteligencia artificial estarán en condiciones de responder casi en tiempo real, transformando la incertidumbre en una oportunidad.
La demanda se disparará. El gran reto consistirá en garantizar que el inventario esté en el lugar correcto y en el momento correcto. Para los supermercados y las tiendas de conveniencia de Latinoamérica, el verano de 2026 pondrá a prueba sus capacidades de planificación como pocas veces antes.
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