Retail en EE. UU. respira, NRF celebra pausa arancelaria con China
La National Retail Federation destaca que la tregua de 90 días brinda alivio clave para las importaciones de temporada y allana el camino hacia un comercio más equilibrado.
La National Retail Federation de Estados Unidos (NRF, por sus siglas en inglés) emitió hoy una declaración oficial tras el anuncio del gobierno del presidente Donald Trump sobre la reducción temporal de aranceles a las importaciones provenientes de China. La medida, que establece una pausa de 90 días en los aranceles recíprocos del 125 %, busca abrir espacio para continuar las negociaciones comerciales entre ambas potencias.
Matthew Shay, presidente y director ejecutivo de la NRF, calificó el acuerdo como un avance significativo: “Aplaudimos a Estados Unidos y China por acordar una pausa de 90 días en los aranceles recíprocos. Nos alientan estas negociaciones constructivas que permiten una desescalada importante en la relación comercial actual”.
Desde la perspectiva del sector retail, la suspensión temporal llega en un momento clave. Con los minoristas preparándose para la crucial temporada de ventas de fin de año, la eliminación temporal de esta carga arancelaria brinda un respiro necesario para planificar importaciones y precios con mayor certidumbre.
“Esta pausa es un primer paso crítico para ofrecer alivio a corto plazo a los detallistas y otras empresas que están en pleno proceso de pedidos para la temporada navideña”, añadió Shay. “A largo plazo, sienta las bases para lograr avances sustanciales hacia relaciones comerciales verdaderamente justas y equilibradas”.
La NRF también instó a ambas partes a mantener el impulso diplomático y trabajar hacia la eliminación definitiva de los aranceles asociados a la seguridad nacional, con el objetivo de garantizar estabilidad en el comercio internacional.
El sector minorista, altamente dependiente de las importaciones chinas para productos electrónicos, textiles, juguetes y otros bienes de consumo, observa con atención estos desarrollos. De mantenerse el rumbo negociador, la tregua podría traducirse en precios más competitivos para los consumidores y mayor estabilidad en las cadenas de suministro globales.



